No hay razones lógicas para seguir bajista, todos los indicadores están en modo de compra. La caída del OI también ha llegado a su nivel. Los malditos toros ya han muerto, y los que quedan probablemente no sobrevivirán. En términos macro, las declaraciones del viernes pasado han aliviado un poco la situación. En el peor de los casos, habrá una amplia oscilación entre 84000 y 100000.