Crees que "la obesidad no es mala para ti" fue una opinión generalizada porque tu dieta mediática consiste en agregadores de contenido que provocan ira, que encuentran opiniones marginales y las presentan como si fueran mainstream. El consenso basado en evidencia sigue siendo que la obesidad conlleva riesgos para la salud como enfermedades cardíacas y diabetes tipo II.