En el emprendimiento… he aprendido que es imposible saber si es una buena idea de antemano, así que ya no pierdo tiempo "pensando las cosas a fondo". En su lugar, mi mente cambia inmediatamente a buscar alguna forma rápida, barata y fácil de probarlo. Una docena de pruebas descuidadas me enseñan más que una sola perfecta.