Pensarás que estoy transportado de entusiasmo, pero no lo estoy. Soy bien consciente del trabajo, la sangre y el tesoro que nos costará mantener esta Declaración y apoyar y defender estos Estados. Sin embargo, a través de toda la oscuridad, puedo ver los rayos de luz y gloria deslumbrantes. Puedo ver que el fin vale más que todos los medios. Y que la posteridad triunfará en la transacción de ese día, incluso aunque debamos lamentarlo, lo cual confío en Dios que no haremos.