Imagina recibir una llamada de tu colega. > "Oye, tío, vamos a por unas cervezas y a ver el partido, ¿quieres venir?" > Tienes al bebé, pero no es un problema. Lo abrochas al pecho y caminas 8 minutos hasta el pub local. > "¡Yooooo, has traído al pequeñín! ¡LFG!" Sí, LFG.