La libertad religiosa es un principio fundamental de Estados Unidos. La Primera Enmienda protege el derecho a practicar libremente la propia fe, pero no confiere ningún derecho a interferir u obstruir a otros en el ejercicio de sus creencias religiosas. Gracias a los valientes hombres y mujeres de Homeland Security Investigations y del FBI que localizaron y arrestaron a los responsables del ataque a la iglesia Cities en Minnesota. Esta administración está comprometida a hacer cumplir la ley federal y defender los derechos de todos los estadounidenses. Estos agitadores enfrentarán la justicia.