Las monedas nuevas superan a las antiguas. Siempre. Las monedas viejas han tenido su momento. La narrativa está en el precio, los que tienen el inicio quieren salir y tú eres su salida. A menos que haya un catalizador que haga que la mayoría innegable aún no haya alcanzado: trata esa excepción como si fuera rara, porque lo es.