Sí. Yo también. Rara vez nos molestamos en examinar esto, pero nos detenemos un momento y realmente reflexionamos sobre la extraña aceptación de la barbarie que actualmente se considera moralidad obligatoria en la izquierda política moderna. R: "Papá, ¿quiénes son esas personas con palos y silbatos que luchan por proteger?" B: "Alguien que se coló aquí desde un lugar enemigo y le hizo algo muy malo a una niña como tú." R: "O... Vale. ¿Y contra quién luchan para que el malo se quede aquí?" B: "¡Oficial amigable según tu libro!"