La mayoría de las empresas descubren el fraude documental después de que ya ha causado daños. Una disputa contractual revela firmas manipuladas. Una auditoría de cumplimiento descubre documentos sin un origen verificable. Para entonces, la credibilidad ya está en juego. La pregunta deja de ser "¿es válido este archivo?" y se convierte en "¿qué archivos podemos seguir confiando?" La investigación se convierte en una pérdida de tiempo, y la respuesta aún se siente inestable. Aquí hay 5 señales de que eres vulnerable al fraude documental: