Los compradores dentro de una tienda de Apple Inc. observaron con asombro cómo un hombre supuestamente agarraba mercancía y corría hacia la salida del segundo piso. Con la seguridad muy cerca, tomó una decisión en un abrir y cerrar de ojos, escalando la barandilla y saltando hacia abajo en un intento de escapar. La caída salió muy mal, y en cuestión de segundos, el caos se convirtió en sirenas y un silencio atónito. Momentos como este muestran cuán rápidamente las malas decisiones pueden convertirse en consecuencias graves. Un rápido agarre y carrera puede parecer un golpe fácil hasta que la gravedad y la realidad golpean al mismo tiempo. ¿Valió la pena el riesgo por un puñado de artículos robados?