Una cosa que aprendí de los dos últimos mercados bajistas: No comprar rebotes de gato muerto suele ser más rentable que intentar intercambiarlos. Combatir esta tendencia solo aumenta el riesgo. Los verdaderos fondos no llegan cuando estamos "sobrevendidos", llegan cuando todos piensan que se ha acabado, cuando hay pánico real y cero esperanza. Sí, estamos sobrevendidos. Un rebote sería normal. Pero esto no parece el último punto final. Mi plan no ha cambiado en 8 meses: ignorar el ruido y esperar hasta el cuarto trimestre para hacer movimientos reales de inversión. La paciencia gana.