¿Cuántos de ustedes, hombres, se sienten así a medida que han ido envejeciendo? - Llevan sus cargas en silencio porque son suyas, no de alguien más. - Uno de sus mayores miedos se convierte en la idea de decepcionar a los que aman. - Se preguntan cuántos años les quedan. No solo años de vida, sino años para hacer algo significativo con esa vida. - Toman sus victorias en silencio, porque han terminado de sentir la necesidad de probarse a sí mismos ante personas al azar. - Se preocupan más por lo que dejarán atrás para otros y menos por las posesiones que ganarán con el tiempo que les queda. - Se dan cuenta de que su tiempo con sus padres se está acabando, si es que no se ha ido ya. Comienzan a darse cuenta de que no han hecho lo suficiente por ellos. - Reducen su círculo de amigos. - Reproducen todos los grandes errores de vida que han cometido a lo largo de su vida a diario. - Piensan en cómo las decisiones que han tomado a lo largo de los años han impactado a quienes los rodean. - Entienden que nadie vendrá a salvarlos y que al mismo tiempo, la gente depende de ellos. - Se dan cuenta cada vez más de que cuando se vayan, serán olvidados. Lo que dejen atrás es lo que importa. No quieren dejar un desastre. - Miran a su alrededor y se dan cuenta de que algunas de las cosas que tienen en este momento (hijos, mascotas, etc.) eventualmente ya no estarán con ellos. - Se preguntan si esto es todo. Personalmente, me pregunto cuán comunes son estos sentimientos.